Cambio de paradigma: de empleado a inversor

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cambio de paradigma

Dándole vueltas sobre las reticencias que tienen la mayoría de personas a invertir en bolsa, y a invertir en general, dí con la expresión cambio de paradigma.

Según la RAE, paradigma es la teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base o modelo para resolver problemas.

Dicha expresión fue introducida por Thomas S.Kuhn en su libro La estructura de las revoluciones científicas.

Viene a decir, que todo descubrimiento significativo aparece primero como ruptura con la tradición, con los viejos modos de pensar, con los antiguos paradigmas.

Yo viví un cambio de paradigma que me hizo, valga la redundancia, cambiar mi modo de pensar.

Fue en el 2008. Mi paradigma, como el de muchos, era que la vivienda nunca bajaba. Era una inversión segura. Desde entonces mi forma de entender la economía y la inversión cambió.

Aún siendo un empleado, empecé a estudiar cómo piensan los grandes inversores. Quería aprender su manera de pensar.

Y es totalmente diferente al paradigma desde el que piensan los empleados.

Cambia el paradigma sí quieres aprender a invertir

Kiyosaki en su famoso libro El cuadrante del flujo del dinero, recomendaba estar en ambos lados del cuadrante, una estrategia haltera a lo Taleb, como podría ser empleado-inversor.

El problema de esta estrategia es que ambos paradigmas son incompatibles.

Por eso, considero que hay tanto desconocimiento y desconfianza por parte de los empleados a la hora de invertir sus ahorros.

Cuando aprendes cómo funciona la economía, tu paradigma de empleado cambia radicalmente. El mundo que te habían contado se desvanece por completo.

Las conversaciones con amigos y familiares ya no son lo mismo. Eres la oveja negra. El bicho raro. Cómo puedes pensar de esa manera siendo un trabajador, es lo que me suelen decir.

Paradigma del empleado

Yo trabajo por cuenta ajena, tengo un autoempleo con el blog y además invierto mis ahorros. Estoy en tres partes del cuadrante del flujo del dinero.

Pero soy consciente de las limitaciones de ser empleado. Sé que no me haré rico ni seré libre mientras tenga un empleo.

Por eso mismo decidí montar el blog. Para diversificar mis ingresos, además de ayudar y compartir mis conocimientos. Por qué ya he cambiado al paradigma del inversor.

Sé que tener un empleo, con los tiempos que corren, ya no es seguro. En cualquier momento te dan una patada. Por eso tienes que tener un plan B. Diversificar tus fuentes de ingresos.

La mentalidad del empleado, de buscar un trabajo seguro y fijo, sigue muy arraigada en nuestra cultura. Por lo menos en los países de habla hispana.

Sólo hay que ver las recientes Oposiciones a Correos. Se presentaron 116.000 personas a 2.295 puestos de trabajo.

Ingresos fijos, seguros y constantes en el tiempo.

Cuando todo el mundo aspira a eso, sabes algo de economía, lo ves desde la óptica de un inversor. El valor de esa inversión (empleo) cada vez será menos valiosa.

Por qué la demanda de empleo supera a la oferta.

Por eso es muy habitual que con un paradigma de empleado se suela invertir en depósitos o renta fija. Son “inversiones seguras”. Sí se les puede llamar inversiones. Para mí no lo son.

Paradigma del inversor

Por el contrario, los inversores deben convivir con la incertidumbre. Saben que no hay certezas, ni garantías.

Saben que hay relaciones de causa y efecto que indican tendencias, pero no con exactitud matemática.

Los ingresos pueden variar (hasta puede que haya pérdidas) y no hay una fecha exacta para cobrar. Es todo lo contrario al empleado: ingresos variables, inciertos e indefinidos en el tiempo.

Pero la recompensa suele ser mucho mayor. Por eso, los grandes inversores suelen invertir en renta variable y otros activos reales.

Conclusión

Sí eres empleado y piensas en invertir tus ahorros para tener un patrimonio para tu jubilación, primero tienes que hacer un reset. Por qué necesitas una forma de pensar opuesta a la actual.

Tienes que pensar como un empresario. De hecho, los buenos inversores piensan como empresarios. Invierten en negocios.

Sólo entonces empezarás a cuestionarte lo que es seguro, lo que es arriesgado y a ver el mundo desde otra óptica.

Una vez que hagas esa transición, no hay vuelta atrás. Tal vez nunca cambies y te suene a chino todo lo que te estoy contando.

O tal vez no, y puede que un día, algo o alguien, te haga cuestionarte tus creencias. Ojalá. Solamente entonces empezarás a crecer y avanzar.

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