A mayor riesgo, mayor rentabilidad: una verdad a medias repetida mil veces

a mayor riesgo mayor rentabilidad

El otro día, una clienta con la que trabajo me hizo darme cuenta, que a veces, conviene matizar aquello de que a mayor riesgo, mayor rentabilidad.

Este dogma se sigue a pies juntillas. No sólo por los inversores particulares sino por la mayoría de la industria financiera, y no siempre es así.

A veces asumiendo menos riesgo, podemos obtener mayor rentabilidad, como suele hacer el value investing.

Pensar en la inversión como algo estático, como si fuesen leyes de la naturaleza, es no saber como funciona el mercado. El mercado está formado por personas de carne y hueso, y éstas son impredecibles.

No podemos decir dame un kilo de riesgo y tres de rentabilidad. Los economistas matemáticos se empeñan en medirlo todo, pero por mucho que se empeñen, el futuro es impredecible.

Este dogma me recuerda a un chiste que suele contar un amigo mío:

Un vendedor explica a un potencial cliente, que cuanto más cantidad compre del producto X, más barato le saldrá. Y el cliente le responde, que sí es así, que ponga toda la cantidad necesaria para que le salga gratis.

Al igual que el cliente del chiste, podríamos deducir de igual manera el binomio riesgo-rentabilidad. Sí cuánto más riesgo asumo, más rentabilidad obtengo, entonces asumamos todo el riesgo posible y así obtendremos la mayor rentabilidad.

Pero sí esto fuese así, las inversiones más seguras serían las más arriesgadas y por tanto ya no serían las más rentables.

A mayor riesgo, mayor rentabilidad…depende

En el sector financiero el riesgo se asocia a la volatilidad. Es decir, que el precio de un producto financiero sea más o menos estable.

Por eso, cuando pedimos “algo seguro” para nuestros ahorros, nos recomiendan renta fija o activos monetarios. Y cuando queremos algo “más arriesgado” nos aconsejan renta variable.

El precio de la renta fija suele ser más estable que el de la renta variable, por eso se le considera más seguro.

Pero el hecho de que el precio de un activo varíe bruscamente, no significa que sea arriesgado. Puede que varíe por infinidad de razones que no tengan nada que ver con el “precio real” del activo.

Y al contrario, que un activo no varíe de precio bruscamente no significa que sea seguro. La volatilidad no es riesgo, es incertidumbre ante las perspectivas de futuro de dicho activo.

Por eso, entender cómo se determinan los precios en una economía es fundamental para saber qué es arriesgado y qué es seguro.

El riesgo está en el precio que pagas

Dice Howard Marks que cuando todo el mundo cree que una inversión es segura, es cuando más arriesgada se vuelve.

No puedo estar más de acuerdo.

Y el ejemplo perfecto lo tenemos en la burbuja inmobiliaria.

Todo el mundo creía que las viviendas era algo seguro. No había sensación de riesgo. Por eso, los inversores estaban dispuestos a pagar el precio que fuese.

Se pagaban auténticas locuras en un entorno de falsa seguridad. Sólo unos pocos aguafiestas, entre ellos los economistas de la escuela austriaca, advertían del tsunami que se avecinaba.

Pero mientras suena la música nadie quiere parar de bailar.

Hoy lo estamos viendo con la subida imparable del bitcoin. Mientras que “los inversores” confíen en el bitcoin y lo consideren seguro, el precio seguirá subiendo. De hecho la confianza es lo que sostiene a una moneda.

Pero en el momento que se pierda la confianza, por el motivo que sea, el precio se desplomará. Y aquellos que queden atrapados se preguntarán por qué, si era algo seguro.

Value investing: menos riesgo y mayor rentabilidad

Ya hemos dicho que riesgo significa incertidumbre. Incertidumbre que se ve reflejado en el precio y hace que oscile. Que sea inestable.

Esta inestabilidad viene provocada por las compras y las ventas de los intervinientes en el mercado. Y cada uno compra y vende por infinidad de razones.

Por miedo, por avaricia, por desconocimiento, porque me lo ha dicho mi cuñado, yo que sé…

Cada interviniente actúa en el mercado según la información que tiene. Y no toda la información que tienen los inversores, aunque se empeñen los defensores de la hipótesis mercado eficiente, es la correcta.

Muchas veces se confunde el ruido, lo anecdótico, con la señal, lo que es verdaderamente relevante.

Sólo existe una forma de reducir la incertidumbre de una inversión. Estudiando, analizando y comprendiendo mejor que el resto del mercado la información disponible.

En el momento que sabes lo que vale realmente un activo, porque la has estudiado mejor que nadie, puedes aprovecharte de la incertidumbre, de la volatilidad, del mal llamado riesgo.

Y cuando todo el mundo dice que hay que comprar, tú puedes vender a un precio más caro. Y cuando el mercado dice vender, tú puedes comprar a un precio más barato.

Lo que parecía arriesgado, ahora es una oportunidad de invertir de forma más segura.

¿Porque no me dirás que comprar algo que vale 20€ a 10€ es algo arriesgado?. Lo arriesgado sería comprar algo que vale 20€ a 30€.

Comprar cosas por debajo de lo que valen es seguro.

El factor psicológico es el único inconveniente

Sí esto fuese tan fácil como parece todo el mundo lo haría, y por lo tanto, no habría ese extra de rentabilidad que consiguen los inversores en valor.

Precisamente eso es lo que les diferencia. Tienen el coraje de llevarle la contraria al mercado y la paciencia para aguantar esos momentos de incertidumbre, de zozobra, que para ellos no es riesgo.

Para compararlo con temas futbolísticos, yo siempre pongo el ejemplo de Monchi. El ex-director deportivo del Sevilla F.C. y actual de la Roma.

Monchi es un value investor del fútbol. Compra jugadores con potencial. Los estudia, los sigue y los analiza mejor que nadie.

Por ejemplo, la operación que hizo con Dani Alves.

Lo compró al Bahía brasileño en enero del 2004, cuando era un completo desconocido y el mercado no se fijaba en él, por 850.000€.

En el verano del 2008, el Barça pagaba por Dani Alvés 35 millones de euros. Menuda rentabilidad. Además de lo que aportó el jugador al juego del equipo.

Pero Mocnhi tuvo el coraje de hacer esa operación. Para él no era arriesgada. Sabía que Dani Alvés valía mucho más que el precio que pago. Sólo era cuestión de tiempo para que el mercado lo reconociese.

Es como comprar un diamante en bruto. El tiempo se encarga de pulirlo.

Pero para ser Monchi, para ser un value investor, y obtener mejores rentabilidades que la media y con menos riesgo, hace falta agallas. Cosa que muy pocos tienen.

Tener la perspicacia de mirar dónde nadie mira, buscar entre los escombros de dónde todo el mundo huye. Y además tener la paciencia de esperar el tiempo necesario.

En el corto plazo, el mercado te llevará la contraria, pero a largo plazo, precio y valor convergen.

Los inversores en valor saben que comprar un duro a cuatro pesetas siempre será una inversión segura y rentable.

Los fondos de inversión garantizados no garantizan nada

Es muy importante tener claro cuál es el negocio de la banca cuando vayamos a contratar algún producto financiero, como pueden ser los fondos de inversión garantizados.

La misión de un banco es captar ahorro, a través de productos financieros, y prestarlo a aquellos que demandan financiación. Son puros intermediarios financieros.

Compro dinero barato aquí, y lo vendo caro allá. Como cualquier otro negocio. Comprar barato y vender caro. Y obtener un beneficio.

Teniendo claro esto, podemos entender muchas cosas. Por ejemplo, para convencerte de qué metas tus ahorros en mi entidad (comprar dinero) tendré que vendertelo muy bien. Darte fiabilidad, seguridad y una rentabilidad a cambio.

Y una de las formas de conseguir esto, es ponerle un nombre atractivo. Como puede ser participaciones preferentes o fondos garantizados. Aunque luego el producto no sea preferente, ni garantice nada.

De ahí la importancia de la educación financiera. No podemos ir cómo corderitos a nuestro banco a que nos vendan lo que quieran, porque nos fiamos de ellos o tenemos amistad con el director. Es nuestro dinero y tenemos que protegerlo. Como ellos portegen su negocio.

Por eso es importante conocer los productos financieros que nos ofrecen.

fondos de inversión garantizadosLas características de los fondos de inversión garantizados

Si tienes pensado contratar algún producto financiero de este tipo deberías conocer antes sus características. Yo te explicaré las más comunes y generales, pero lo mejor que puedes hacer, es pedir el folleto del producto en el propio banco.

1. La garantía

Los fondos garantizados aseguran a una fecha futura, como mínimo, el capital inicialmente invertido. Y además, como objetivo, pero no como garantía, ofrecen una rentabilidad mínima.

Es muy importante tener claro esto, para no llevarte una sorpresa. De ahí el título del post. No garantizan nada, sólo es un objetivo de rentabilidad, que puede que no se cumpla. Lo único cierto, es que no pierdes el capital invertido. Siempre y cuando cumplas unas condiciones:

  • Tienes que contratar el fondo garantizado en el periodo de comercialización (previo al periodo de garantía) si no puedes llegar a pagar hasta un 5% de comisión.
  • Sólo te garantizan el capital que has invertido, si mantienes el capital durante el periodo de garantía (fecha de inicio hasta vencimiento). Si lo sacas antes de vencimiento, puedes perder parte del capital.
  • Existen en algunos fondos de inversión garantizados lo que se llama ventanas de liquidez, son fechas predeterminadas dentro del periodo de garantia, en el que puedes sacar el dinero sin que te penalicen con comisiones. Esto no quiere decir, que sufras pérdidas porque la rentabilidad sea negativa en ese momento.

2. ¿Qué pasa cuando vence la garantía?

Debes estar atento a la fecha de vencimiento de la garantía, porque el fondo puede cambiar su política de inversión, sus características, puede dejar de ser garantizado o cambiar hasta su denominación. Por decirlo de una manera coloquial, se transforman.

El banco suele avisarte de estas modificaciones por carta, pero es mejor que estes tu pendiente, que eres el interesado. Llegado el vencimiento, tienes dos opciones:

  • No aceptar las nuevas condiciones: en tal caso recuperas tu inversión inicial o traspasarla a otro fondo sin que te cobren comisiones durante un tiempo limitado. El plazo viene indicado en la carta. Suele ser un mes como mínimo.
  • Seguir con las nuevas condiciones: si eliges esta opción no hace falta que hagas nada. Automaticamente si no avisas en el plazo estipulado en la carta, continuas con las nuevas condiciones.

3. Fiscalidad de la garantía

En este tipo de fondos, existe una entidad llamada “El Garante”, que es la encargada de aportar la cantidad necesaria para que le inversor conserve su inversión inicial, en el caso que la cartera del fondo no hubiese cumplido con la rentabilidad garantizada.

Si esta cantidad se entrega directamente al fondo, se llama garantía interna. Si se le abona al inversor, se llama garantía externa.

  • Garantía interna: es cuando esta cantidad la recibe a través del valor liquidativo de las participaciones. Por lo tanto no tiene efectos fiscales inmediatos, solo cuando reembolses las participaciones. Tributaría como ganancias patrimoniales.
  • Garantía externa: en este caso, el inversor recibe la diferencia entre el valor garantizado y el valor liquidativo en la fecha de vencimiento. En este caso, tributa en ese mismo ejercicio, y como rendimientos de capital mobiliario.

4. Tipos de fondos de inversión garantizados

Existen dos tipos de fondos garantizados:

  • Garantizados de renta fija: aseguran además del capital inicialmente invertido y una rentabilidad fija y predeterminada, suele indicarse en el folleto en términos de interés anual, TAE.
  • Garantizados de renta variable: garantizan el capital inicial invertido, si se cumple el plazo de garantía, además de una rentabilidad vinculada a algún activo financiero o índice. Si la evolución de estos activos o índices no es la esperada, no se otorgará la rentabilidad prometida. Como te he comentado antes, no es una garantía, es un objetivo no garantizado.

Uno de los mayores inconvenientes que le veo a los fondos garantizados, es su plazo de garantía que suele ser aproximadamente entre dos y cinco años. Me parece un plazo demasiado largo, para la escasa promesa de rentabilidad que pueden dar. Y lo poco líquidos que son.

Yo te recomendaría. si eres una persona conservadora y quieres tener la garantía de recuperar el capital invertido, invertir directamente en renta fija. Menor plazo y más o menos la misma rentabilidad.

Si quieres arriesgar un poco más, y te pones como horizonte temporal de inversión unos cinco años, apostaría por un ETF, que puedes recuperar el dinero en cualquier momento, comisiones más bajas y mayor rentabilidad.

Este es mi punto de vista. Pero como siempre, son tuyas las decisiones y es tu dinero. Estudia la opción que consideres mejor para tus intereses.

Ahora me gustaría saber si has invertido en algún fondo de inversión garantizado y que tal te ha ido.

Participaciones preferentes: otro eufemismo financiero para venderte la moto

Las participaciones preferentes no será el primer, ni el último, instrumento financiero que se sacarán de la manga las entidades de crédito para cuadrar sus balances y capitalizarse a costa de los ahorros, y confianza, de sus clientes.

Cuando nos olvidemos de las preferentes, inventarán otra forma, con otro nombre que suene atractivo y con otras características. Que transmita seguridad y solvencia. Pero con el mismo trasfondo. Vender lo invendible.

Y muchos volverán a picar. Y volverán a clamar más regulación que proteja a los inversores. Que regulen lo que quieran, pero seguirán existiendo caraduras y estafadores.

La mejor forma de proteger a los ahorradores e inversores es ampliar su educación financiera.

participaciones preferentes¿Qué son las participaciones preferentes?

Son instrumentos híbridos (varios activos financieros en el mismo producto), que son emitidos por las entidades de crédito y empresas financieras con la finalidad de reforzar su solvencia.

Se llegaron a comercializar por los Bancos y Cajas de Ahorros como un producto sin riesgo, como un depósito a plazo y con liquidez inmediata.

Recuerdo que hasta hace poco, a un conocido mío, le seguían diciendo que no había problema, que cuando quisiese podía recuperarlo. Le dije que pusiese a prueba al del banco, y le pidiese retirar la cantidad metida en preferentes. Que le hacía falta ese dinero.

Como era de esperar, empezaron a darle largas. “Hombre para qué lo quieres sacar, espérate un poco, si es una cantidad muy pequeña, etc. No sé cómo acabó la historia. Pero afortunadamente no le hacía falta ese dinero. Puede vivir sin ese dinero.

Pero hay muchas personas que tienen enganchados los ahorros de su vida. Lo más indignante y rastrero es la forma en qué lo hicieron. Abusando de la confianza de tantos años. Mintiendo sobre las características del producto.

Aunque también había muchos operarios de las entidades de crédito, que tampoco sabían lo que estaban vendiendo.

Por eso digo, que para prevenir todo esto, tenemos que informarnos un poco antes de hacer nada. Lo hacemos para comprarnos un móvil o irnos de viaje, ¿no lo vamos a hacer con nuestros ahorros?.

Características de las participaciones preferentes

Estas son algunas de las características que tienen este tipo de activos financieros:

  • No son ni participaciones ni preferentes: es decir, no tienes derecho a voto como un accionista, y en caso de concurso de acreedores, serás de los últimos en cobrar. No tienes ninguna preferencia. Como ves, un nombre para engañar a los inversores desinformados. Como la mal llamada renta fija. Que no es fija, ni es segura.
  • Son de naturaleza perpetua: el emisor no está obligado al reembolso. Sin embargo, se reserva la posibilidad del rescate a los cinco años, previa autorización del Banco de España en el caso de entidades de crédito.
  • El inversor tendrá derecho a una remuneración predeterminada, si la entidad cumple dos condiciones. Presentar beneficios y cumplir la normativa en materia de solvencia. Si no es así, el inversor no tendrá derecho a percibir su retribución.
  • La normativa bancaria incentivó, durante los años noventa, la utilización de este instrumento financiero, dado que computaban como recursos propios de primera categoría en el balance de las entidades de crédito. En la actualidad, después de todos los polémicos casos que han surgido, la legislación ha suprimido estos incentivos.
  • Las participaciones preferentes cotizan en el mercado AIAF (Asociación de Intermediarios de Activos financieros). Es un mercado con poca negociación, hay poco movimiento de compra y venta, lo que hace que este instrumento sea poco líquido.

Como ves, un producto sin ningún atractivo. Si el del banco te lo pinta de esta manera, está claro que no te lo vende. La finalidad de un banco no es que ganes dinero. Es que tu le pagues a ellos. El director de tu banco no es tu amigo.

No digo que le retires la palabra. Es como tu carnicero o pescadero. Son vendedores. En los que puedes confiar más o menos. Pero siempre compara y contrasta lo que te dicen y venden, con la competencia.

Siempre que tengas alguna duda sobre productos financieros, puedes consultar toda la información que tienes disponible en la página de la CNMV. Es muy útil y práctica.

Si quieres, también puedes consultarme a mí. Estaré encantado de resolver tus dudas.

Planes de pensiones: todo lo que necesitas saber

La gran mayoría de las personas cuando piensa en ahorrar para la jubilación, lo primero que le viene a la cabeza son los planes de pensiones.

Tenemos que quitarnos esta idea de encima. No tiene porque ser así. Podemos planificar nuestra jubilación con una cartera de acciones, de fondos de inversión, ETFs, bonos, pisos o cualquier activo que nos reporte una fuente de ingresos. Puedes leer acerca de este tema en este post y en este otro.

El gran atractivo de los planes de pensiones son sus ventajas fiscales. Es la manera que tiene el gobierno de incentivar a la población para que ahorre a largo plazo.

¿No te parece sospechoso que el gobierno haga atractivo un producto financiero de inversión?, ¿porque no incentiva otros activos financieros más líquidos, rentables y seguros?.

Desconfía de todo aquello que promuevan los gobiernos.

planes de pensiones¿Qué son los fondos y los planes de pensiones?

Se suele hablar de planes y fondos de pensiones, como si fuesen la misma cosa, cuando no es así. Aunque guardan relación, son instrumentos diferentes.

Un plan de pensiones es un producto de ahorro que se constituyen de forma voluntaria, por lo que sus prestaciones nunca serán sustitutivas de aquellas que pudieras tener derecho en la Seguridad Social. Es decir, puedes tener plan de pensiones y pensión pública. Una cosa no excluye a la otra.

Y un fondo de pensiones, es el patrimonio creado para dar cumplimiento a uno o varios planes de pensiones. Carecen de personalidad jurídica y están administrados por una entidad gestora con la colaboración de una entidad depositaria.

¿Quienes intervienen en un plan de pensiones?

La figuras que participan en la contratación y gestión de un plan de pensiones son las siguientes:

  • Partícipe: es la persona interesada en inventir y en cuyo interés se crea el plan.
  • Beneficiario: en caso de jubilación, invalidez o dependencia del partícipe, el beneficiario del plan de pensiones es el propio partícipe. En el resto de casos, los beneficiarios son los herederos o los designados por el partícipe.
  • Promotor: es la entidad que promueve la creación del plan. Puede ser una empresa, una asociación, un sindicato o culaquier organización.
  • Sociedad gestora: es la entidad mercantil encargada de la gestión y administración de los fondos de pensiones.
  • Sociedad depositaria: es la entidad financiera cuya misión es custodiar y depósitar los activos financieros del fondo de pensiones.

Principales características

Estas son algunos de los aspectos que caracterizan a los planes de pensiones:

  • Es un producto diseñado para constituir un ahorro para la jubilación.
  • Mientras vas aportando al plan, tiene muy buenas ventajas fiscales. Podrás deducirte, como máximo, hasta 8.000 € anuales de tu base imponible en la declaración de la renta. Con el máximo del 30 % de la suma de los rendimientos del trabajo y actividades económicas. Luego te lo enseñaré con un ejemplo.
  • Si tu cónyuge no tiene rendimientos del trabajo o no supera los 8.000 € anuales, podrás aportar como máximo 2.500 € anuales a su favor.
  • Las comisiones máximas que se pueden cobrar son 1,50 % de la entidad gestora y 0,25 % la entidad depositaria. Como máximo en total sólo te pueden cobrar 1,75 %.
  • Son productos con baja rentabilidad, que si además, le sumamos sus altas comisiones y la inflación, estamos perdiendo dinero en la gran mayoría de ellos.
  • Es un producto ilíquido. Hasta ahora, no podías rescatarlo salvo algunas supuestos determinados por la ley (enfermedad grave y desempleo de larga duración). Con la reciente reforma fiscal, a partir del 1 de Enero del 2015, podrás rescatarlo con una antigüedad mínima de diez años. Con lo que los primeros rescates podrían hacerse a partir del 2025. Esto es así ahora, pero más adelante no sabremos si lo volverán a cambiar. Ya sabemos como son los políticos de turno.
  • A parte de lo anteriormente citado, sólo podrás disponer del ahorro acumulado, cuando se produzca la jubilación, invalidez total o fallecimiento del partícipe.
  • Si no estás satisfecho con tu plan de pensiones, puedes traspasarlo a otros planes sin coste fiscal.

Tipos de planes de pensiones individuales según el perfil de inversión

Según la tipología de los activos financieros en los que invierten, se pueden clasificar en:

  • Renta fija a corto plazo: toda la cartera está formada en su totalidad por renta fija con duración media de dos años máximo.
  • Renta fija a largo plazo: como el anterior, pero la duración de la cartera es superior a dos años.
  • Renta fija mixta: menos del 30% de la cartera son de renta variable.
  • Renta variable mixta: entre el 30% y el 75% son activos de renta variable.
  • Renta variable: más del 75% de la cartera son activos de renta variable.
  • Garantizados: en este tipo de planes existe un rendimiento mínimo garantizado. Es el más común en España.

¿Cómo puedo cobrar las prestaciones de los planes de pensiones?

Existen tres maneras de cobrar todo lo que hayas ahorrado en tu plan de pensiones:

  • En forma de capital: consiste en un pago único inmediato, al producirse la contingencia, o en diferido, en una fecha posterior señalada por el beneficiario.
  • En forma de renta: puede ser vitalicia o temporal.
  • En forma mixta: consiste en una mezcla de las dos anteriores. Percibir una parte del capital y la otra parte en forma de renta.

Ejemplo práctico de la deducción fiscal

El gran atractivo y razón de ser de los planes de pensiones son sus ventajas fiscales. Voy a mostrarte como repercutiría en tu declaración de la renta.

Cuando tú aportas una determinada cantidad en un plan de pensiones, reduces dicha cantidad en tu base imponible de IRPF de ese año. No tributas por ese importe el año que aportas, pero si tributarás cuando recibas ese ahorro en el momento de jubilarte.

No te la dan a la entrada, pero sí a la salida. 🙂

Todos los ingresos que recibes tanto de rendimientos del trabajo, actividades económicas, rendimientos inmobiliarios, etc.. dan como resultado la base imponible en el IRPF. En función de lo que ingreses, Hacienda te cobrará a través de unos tramos establecidos. A partir del 2016, estos serán los porcentajes.

Base imponible                    Tipo

Hasta 12.450 €                         19%

12.450 – 20.200                       24%

20.200 – 35.200                      30%

35.200 – 60.000                      37%

60.000 en adelante                45%

Cuando aportas dinero a un plan, lo que haces es reducir tu base imponible, con lo cual tu tipo de retención también baja. El resultado de restar estas aportaciones y otras da como resultado la base liquidable.

Vamos a imaginar una persona física con una base imponible de 40.000 €. Las retenciones correspondientes según los tramos indicados serían 10.501,50 € a pagar. Si esta persona aportase 8.000 € en un plan de pensiones, su base liquidable sería de 32.000 €.

A esta base le correspondería pagar 7.765,50 €. Un ahorro fiscal de 2.736 € (10.501,50 – 7.765,50).

Como ves, es un ahorro considerable. Pero ya sabes que cuando te jubiles, el capital ahorrado se sumará a tus rendimientos del trabajo y entonces si tributará.

Ahora me gustaría saber que dudas tienes acerca de los planes de pensiones. Pregunta todo lo que quieras. Te espero en los comentarios.

Elementos y riesgos de invertir en renta fija

Si estás pensando en invertir en renta fija deberías leer esta entrada antes de que te lleves una sorpresa. Hay una creencia generalizada a creer que la renta fija es segura y es fija, cuando no es así.

En un artículo anterior escribí sobre la deuda pública y lo qué tienes que tener en cuenta a la hora de invertir. Tal vez te interese echarle un vistazo.

En este caso, voy explicarte algunos conceptos básicos y características generales de la renta fija, tanto pública, como privada.

invertir en renta fija

¿En qué consiste invertir en renta fija?

Puede parecer una pregunta muy obvia, pero quiero dejar claro cuál es el proceso para no perder la perspectiva de lo que estamos haciendo.

Cuando invertirmos en renta fija estamos prestando dinero a un Estado o a una empresa. Es decir, nosotros hacemos de prestamistas de ellos. Cómo si alguien te pidiese dinero para pagar sus deudas y tú se lo dejases.

Es radicalmente opuesto a invertir en renta variable. Dónde nosotros somos accionistas y compramos una parte proporcional de la empresa según lo que hayamos invertido.

Elementos de un instrumento de renta fija

Existen varias características comunes en las inversiones en renta fija.

1. El emisor

Es el que emite el título de renta fija, el que pide el préstamo. Puede ser de carácter público, como el gobierno central, comunidades autónomas, corporaciones locales, etc.. o de carácter privado, como las empresas.

2. Valor nominal

Es la cantidad que el comprador del título presta al emisor. Es decir, es lo que cuesta el título, el capital prestado.

3. Cupón

Es el tipo de interés que el emisor acuerda pagar de forma periódica al comprador del título. Puede ser de una cantidad fija o variable, respecto al valor del nominal.

Pueden ser de:

  • Interés fijo: Es el más habitual de todos. Se paga el mismo interés durante la vida del bono.
  • Interés creciente: el tipo de interés va aumentando cada año.
  • Interés referenciado a una variable: lo habitual en este tipo de bonos, es que el primer año se conozca el tipo de interés y los siguientes, dependan de una variable como puede ser el euribor.
  • Cupón cero: en este caso pagan los intereses al comprar el título. Por ejemplo, un título de renta fija que paga un 2% y de nominal 1.000 euros. Al comprar el título, pagariamos 980 euros, y a la fecha de vencimiento nos darían los 1.000 euros.
  • Convertibles en acciones: algunos títulos de renta fija pueden convertirse en acciones. Lo más importante que tenemos que ver, es si son obligatorias o voluntarias. En el caso de obligatorias, estaríamos ante un producto de renta variable, porque llegado el vencimiento se convertirán en acciones sí o sí. Mientras que si son voluntarias, si estamos ante un producto de renta fija.

4. Vencimiento

Es el momento en el que el emisor del título de renta fija, devolverá el nominal, el capital prestado, al comprador de dicho título.

5. Rating

Es la calificación crediticia que ponen las agencias independientes, como Standar & Poors o Moody’s, a los emisores de la deuda o títulos de renta fija.

Mide el riesgo de crédito, es decir, la probabilidad de que el emisor no devuelva el capital prestado en el vencimiento previsto.

6. Rentabilidad o TIR

Es el tipo de interés indicativo en cada momento del rendimiento del título de renta fija, que dependerá de las condiciones de mercado, es decir, del precio al que se venda en cada momento el título. No tiene nada que ver con el interés que nos pagan.

Riesgos de la renta fija

Cuando invertimos en renta fija nos exponemos a los siguientes riesgos.

1. Riesgo de crédito

La posibilidad de que el emisor no cumpla en tiempo y cantidad, con los pagos establecidos.

2. Riesgo de liquidez

Puede darse la posibilidad, que el inversor decida vender el título de renta fija antes del vencimiento y no encuentre comprador en el mercado secundario.

3. Riesgo de tipo de cambio

Si el título está en una divisa diferente a la que el inversor tiene por referencia, puede verse afectado por las variaciones que puedan darse entre ambas divisas.

4. Riesgo de inflación

La inflación erosiona la rentabilidad real de los cupones futuros que son fijos. Cuanto mayor sea la inflación, menor será la rentabilidad en términos reales del inversor.

5. Riesgo de tipo de interés

Hace referencia a las variación del precio del título ante cambios del tipo de interés. Si el tipo de interés sube, el precio del título de renta fija cae, y viceversa.

Esto ha sido todo por hoy.

Espero que te haya sido de utilidad.

Ahora me gustaría conocer cuáles son las dudas que tienes sobre invertir en renta fija.

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