Sobre los hombros de Francisco García Paramés

Hay libros que aparecen en tu vida cuando más los necesitas. Es lo que me ha ocurrido con el de Francisco García Paramés, Invirtiendo a largo plazo.

Andaba perdido con el enfoque del blog, con una línea muy generalista, y su lectura me ha aclarado las ideas.

Hace ya casi diecisiete meses que empecé a escribir en el blog.

Mi objetivo era mostrar todo lo que iba aprendiendo mientras me sacaba la certificación EFA, ayudar con sus finanzas a los lectores y de paso conseguir visibilidad.

En lo que respecta a la visibilidad ha superado mis expectativas. Aunque no tengo muchas todavía, si estoy posicionado en palabras clave muy importantes para mi proyecto.

En cuanto a los lectores, todas las semanas me escriben consultando dudas y pidiendo asesoramiento desde todas las partes del mundo.

Me sorprende que ninguno de ellos me haya exigido la certificación para asesorarles.

Simplemente buscan soluciones a sus problemas y piden consejo a alguien con el que se sienten identificados.

También recibo felicitaciones y apoyo de profesionales, con muchos años de experiencia en el sector financiero, que me llenan de orgullo y satisfacción como diría aquel.

La nota negativa tengo que ponerla en los contenidos del curso de Asesor Financiero Europeo. Y aquí es donde entra en juego el libro de Francisco García Paramés.

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5 lecciones del libro de Francisco García Paramés

Como he comentado anteriormente, uno de los objetivos de escribir en el blog era mostrar lo aprendido en los manuales preparatorios para la certificación EFA (European Financial Advisor).

Así mataba varios pájaros de un tiro: entre ellos, aprender y a la vez ayudar a los lectores a mejorar sus finanzas y proteger sus ahorros.

Poco a poco iba avanzando en el estudio, complementando con otras lecturas sobre finanzas y economía, e iba dándome cuenta que muchas cosas no me encajaban.

Se supone que todos cuando estudiamos una carrera, un oficio o una profesión queremos adquirir los conocimientos necesarios para servir mejor y de la forma más honesta a nuestros clientes y empresas.

Creo que es lo lógico, sensato y ético. Pero descubres que no es así.

Que una vez más, al igual que en todos los ámbitos de la sociedad, también en la educación, el consenso lo acapara todo.

En economía se trata del pensamiento keynesiano y en finanzas la hipótesis del mercado eficiente.

Ambas muestran una visión estática y matemática de la economía y las finanzas. Como si el mercado no lo formaran personas.

Como si se tratara de robots o ratas de laboratorio que obedecen órdenes.

La sociedad es algo mucho más complejo y dinámico, como para ser moldeado al antojo de los estatistas de turno.

Pero afortunadamente existe una minoría de profesionales, quijotes diría yo, que no piensan igual que el consenso. Y además los resultados y los hechos les dan la razón.

Entre ellos, Francisco García Paramés.

Su libro ha enfocado el camino que debo seguir, tanto en el aspecto económico como financiero:

Creo que en estos dos campos es dónde debo aportar el valor a los lectores.

Por eso, veo innecesario perder el tiempo aprendiendo otros conocimientos que no aportan nada.

1. Invierte en activos reales

Son aquellos activos que las personas demandan y necesitan.

Como pueden ser las habilidades técnicas, acciones, inmuebles o metales preciosos como el oro.

Dentro de todos estos activos el más importante son tus habilidades técnicas para hacer algo. Tu Know-how por así decirlo.

Invierte todo lo que puedes en desarrollarlas. Para distinguirte del mercado y aportar valor. Sea en el sector que sea.

No olvides que invertir en este activo es lo que te generará ingresos que más tarde podrás ahorrar e invertir.

El segundo activo real más importante son las acciones. Son una parte representativa de la propiedad de una empresa.

Una empresa que ofrece productos y servicios que la gente demanda. Que necesitan para vivir.

Por muchas crisis que haya, las personas siempre necesitarán vestirse, comer y demás enseres para la vida diaria.

Por eso son la mejor inversión. La más rentable y la más segura.

Ya me quedo claro en el libro del profesor Jeremy S. Siegel, Guía para invertir a largo plazo, pero con éste de Paramés me he reafirmado.

Los bonos y letras del tesoro no son activos reales, son activos monetarios o promesas como las llama Böhm-Bawerk.

No tienes la titularidad de nada. No eres propietario.

Además de su escasa rentabilidad y pérdida de poder adquisitivo.

Ya profundizaré en otro post sobre los activos reales y monetarios.

2. La volatilidad no significa riesgo, significa oportunidad

Ya hablé sobre este tema en un post sobre como detectar inversiones seguras.

La gran mayoría de personas y profesionales confunden la volatilidad de un activo con el riesgo.

No tiene nada que ver. Qué algo sea muy volátil (que su precio se mueva de arriba a abajo) no significa que sea arriesgado.

Lo podemos ver con un ejemplo.

Un bono del Estado no es volátil. Todo el mundo lo ve como la inversión “sin riesgo”.

Sin embargo, con la continua devaluación de la moneda por parte de los Bancos Centrales, esa inversión es cada vez menos segura.

Pierdes poder adquisitivo y te empobrece. Pero como no es volátil, no lo vemos.

Mientras que una acción de una gran empresa como BMW, en un momento determinado de pánico, pueda llegar a valer 17 euros, no significa que pierda valor y no sea segura.

De hecho ahora cotiza a 78 euros. Pero llego a cotizar a ciento veinte euros.

Y sigue creando valor y aumentando el poder adquisitivo de los accionistas.

Por eso, los value investor, los inversores sensatos, ven en la volatilidad una oportunidad.

Una oportunidad de comprar acciones de grandes empresas, como BMW, a 17 euros.

3. El mercado no es eficiente

Si fuera eficiente Warren Buffett no sería uno de los hombres más ricos del mundo.

El mercado está formado por precios. Y los precios son valoraciones subjetivas que hacen las personas.

Y las personas tienen momentos de irracionalidad y pierden el sentido común.

Que los pisos llegarán a valer lo que valieron, no quiere decir que fuese su precio.

Los inversores value conocen la volatilidad del comportamiento humano y lo aprovechan para comprar en momentos adecuados.

Es imposible que el mercado sea eficiente porque continuamente se está creando nueva información.

El mercado es un continuo ajuste y desajuste.

4. Para invertir con éxito no necesitas a un asesor financiero

Parece mentira que te lo diga yo, que espero a ser uno de ellos, pero es así.

Es más, deberías hacerlo tu mismo. Es hora de asumir la responsabilidad de nuestras finanzas.

Muy pocos gestores, como demuestran las estadísticas, baten al mercado por los propios incentivos de la industria financiera.

Y la inversión en índices tiene otra serie de inconvenientes que puedes leer en este artículo de Emérito Quintana.

Al igual que nos quebramos la cabeza para comprar un coche o el último móvil, deberíamos hacerlo con nuestros ahorros.

De hecho son más importantes y tiene un mayor impacto en nuestras vidas.

Puedes empezar leyéndote estas dos joyas: El pequeño libro que aún vence al mercado y El pequeño libro que genera riqueza.

5. Controlar las emociones y cultivar la paciencia

Todos los grandes inversores coinciden en que uno de los factores principales para invertir con éxito es la paciencia.

El proceso de analizar una empresa y valorarla es relativamente sencillo. De hecho con una calculadora normal puedes hacerlo.

Lo que es difícil es comprar cuando nadie compra y vender cuando nadie vende.

Salirse del rebaño. Para eso hay que saber controlar las emociones.

Por eso, creo que debo profundizar en este tema y compartirlo con los lectores.

De hecho, ya me llamó la atención que George Kinder utilizara técnicas budistas con sus clientes.

El budismo y el conocimiento de uno mismo es esencial para gestionar tus finanzas, aunque te pueda parecer extraño.

Creemos que nuestras finanzas son algo independiente a nosotros. Al contrario, es un fiel reflejo de quién somos, de como nos sentimos.

El libro de Paramés me ha dejado muchas otras lecciones. Pero éstas son las principales, además de una extensa bibliografía.

En el mundo financiero hay mucho ruido y puedes perderte con tantas opciones. Es complicado elegir.

Yo he elegido el sentido común. Aunque a veces duela, como dice la canción.

Está demostrado que da los mejores resultados a largo plazo.

Postdata

Por si hay algún despistado en la sala, quería aclarar el título del post.

Hace referencia a aquella frase de Newton “Si he logrado ver más lejos, ha sido porque me he subido sobre los hombros de gigantes”.

Gigantes como Paramés, Peter Lynch o Warren Buffett.

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